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Inside Álex Crivillé-Giacomo Agostini
03.10.2020 /

"Giacomo Agostini es una leyenda y un caballero"


· Álex Crivillé, embajador AMV Seguros, recuerda en esta primera parte del documental 'Giacomo Agostini, la leyenda del caballero' a su ídolo de infancia y al que terminó siendo su jefe de equipo en 250cc

· (VÍDEO) Descarga la primera parte del 'Inside Álex Crivillé' bajo el título 'Giacomo Agostini, la leyenda del caballero':
https://www.youtube.com/watch?v=PWSYIRHHC_Y&feature=youtu.be


La serie documental Inside Álex Crivillé dedica esta entrega a la figura del mítico Giacomo Agostini, donde el embajador AMV Seguros relata en primera persona el primer encuentro con su ídolo de infancia y el único piloto que atesora 15 títulos mundiales. Bajo el título Giacomo Agostini, la leyenda del caballero, Álex Crivillé recuerda cómo terminó siendo su jefe de equipo en 250cc y todo lo que aprendió de su mano.

Cuando Giacomo Agostini se retiró, tú tenías siete años pero era un ídolo de tu infancia. ¿Tienes algún recuerdo de sus carreras?

Bueno, cuando Giacomo Agostini se retiró yo era muy pequeño; tenía siete años. Ya era un mito, uno de los más grandes del motociclismo. Era un poco como Ángel Nieto aquí; lo mismo Giacomo Agostini en Italia: el más grande de todos. Es un señor. Bueno, realmente hablar de Giacomo Agostini son palabras mayores. Yo no lo había visto correr, porque con siete años yo empezaba a ir en moto. Lo que consiguió fue muy grande. Uno de los más grandes del motociclismo, sin olvidarnos de nuestro Ángel Nieto por supuesto. 

¿Qué primera impresión tuviste de él en el primer contacto?

La primera impresión cuando conocí a Giacomo es que era una leyenda, pero también un caballero. Es un tío elegante, aparte de un gran piloto que había corrido en todas las categorías. Donde destacó más fue en las categorías grandes, en la categoría reina con la MV Agusta de cuatro tiempos. La verdad es que los consejos que me daba, yo los escuchaba. Lo que me estaba pasando, él ya lo había vivido. Le escuchaba con atención, ya que tuve una temporada delicada cuando corrí en 250cc con su equipo.

Cuando el único piloto de la historia que ha ganado 15 títulos de campeón te llama para correr en su equipo en 250cc. ¿qué sentiste?

Mucha ilusión. La verdad es que estaba entusiasmado porque había conseguido el título mundial de 125cc y teníamos la oferta de pasar a 250cc con Giacomo Agostini y Luca Cadalora como compañero de equipo; y además estaba Philip Morris que apoyaba el proyecto al 100%. La verdad es que era un equipazo.

¿Recuerdas ese primer encuentro y cómo se produjo?

El primer contacto con Giacomo Agostini fue una comida en su casa y luego nos propuso el planning, el proyecto. Teníamos como compañero de equipo a Luca Cadalora. Obviamente, pasamos muchas temporadas, mucho tiempo, entrenando y probando las motos en Japón. La toma de contacto fue más en Italia y luego, posteriormente, también en Jerez que es donde hicimos el test.   

¿En ese fichaje te ayudó Ángel Nieto, amigo personal de Ángel Nieto? 

La verdad es que no lo sé si Ángel tuvo algo que ver. Sí que, en su momento, Ángel ya estaba retirado porque lo hizo en 1986. Yo entré en el equipo de Agostini en 1990. Te diría que no lo sé exactamente si tuvo algo que ver Ángel Nieto con el fichaje de Giacomo. No lo sé, pero creo que no.  

¿Qué fue lo que más te llamó la atención de la personalidad de Giacomo Agostini?

La impresión que tuve de Giacomo es que era un businessman y un gran profesor. La verdad es que te daba mil consejos. Tuve una temporada realmente muy mala en el equipo de Giacomo Agostini, con muchas caídas y un poco desafortunada porque también tuve algún problema de fallos que habitualmente no pasan. Un día pasó y me quedé sin frenos, cosas que nunca debería haber ocurrido. También de los errores se aprenden y de las caídas se aprende muchísimo. Fue un año para tacharlo, pero también aprendí muchísimo aquel año con Yamaha y Giacomo Agostini. Me quedo con los consejos de él, con los consejos también de Luca Cadalora que era mi compañero. Obviamente, al final me di cuenta que en los dos tiempos era imprescindible tener un buen equipo técnico. Como jefe de equipo, yo tenía a su hermano Felice y también estaba Kel Carruthers, que era un gran ingeniero pero estaba más con Cadalora que conmigo. Al final me di cuenta que era importantísimo afinar la moto, que fue lo que hizo Kel Carruthers. Al final de la temporada me cogió la moto y me afinó cilindros, escapes… Puso lo que tenía que poner, pero fue un poco tarde. Fue cuando empezaron a llegar los resultados al final de la temporada. El inicio fueron muchas caídas, no encontraba el feeling con la 250cc y me costaba mucho notar las sensaciones de la Yamaha 250cc.

Un español, dentro de un equipo italiano y con un compañero italiano tampoco ayudaba…

Lo que estaba claro es que había un piloto líder. Luca Cadalora estaba preparado para ser campeón del mundo de 250cc y para mí era mi primer año. En mi primer año era cuestión de aprender un poco, de cogerle el feeling a la moto y luego, poco a poco, ya irte reencontrado con la 250cc. Era eso un poco, el líder era Luca Cadalora y yo estaba en el primer año para aprender. 

 

 

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